NATURA
“El poder de la vida”

Epílogo



Nerea se quedo unos instantes pensando en silencio y comenzó a caminar hacia una pequeña loma, subió y se paró, respiró profundo y escuchó su corazón y entonces comenzó a hablar a la humanidad.

“Escuchadme todos, soy una más de entre vosotros un ser humano, que acaba de librar una batalla por la vida y en defensa de la naturaleza.
¡La Naturaleza ¡si, es la que os regala cada DIA oxigeno para que podáis respirar, tierra fértil para cultivar los alimentos, agua para calmar vuestra sed, luz que os de calor e ilumine el mundo.
No os dais cuenta de las atrocidades que estáis cometiendo, de la destrucción y la devastación que habéis inflingido a vuestra propia casa, vuestro hogar.
Si, es vuestra casa, el mundo, estoy convencida que en vuestro hogar de ladrillos y hormigón no quemáis los muebles, no arrojáis la basura al suelo, ni vertéis aceites ni productos químicos en el agua que utilizáis a diario.
Entonces, ¿Por qué lo hacéis fuera?, pensar en el mañana, para que los hijos de vuestros hijos puedan disfrutar de las maravillas que les ofrece la naturaleza.
En vuestras manos esta el futuro de todos los seres vivos, solo os pido que penséis y que razonéis en hacer lo correcto y seguro que llegáis a una sola conclusión, salvar la Tierra.
Por que hay que cuidar y mimar nuestro hogar, el hogar de todos los seres vivos”.

Como predijo Natura la humanidad se detuvo y el silencio invadió el planeta tierra para escuchar atentamente a Nerea.
Nadie jamás comento nada de lo ocurrido, pero las palabras de la elegida despertaron la conciencia de la humanidad, desterró la codicia y la ambición, arrancó las vendas de sus ojos y pudieron ver las atrocidades cometidas contra la naturaleza.
Nerea se despidió de sus valientes amigos y regresó a su casa, pero antes supo que el planeta Aristos iba a recuperar la vida aunque costaría unos cuantos millones de años, pero eso ya son cosas de la evolución de las especies.

Imaginemos por un momento, o mejor por una eternidad, que el mundo es como lo conocemos y como lo vemos, maravilloso y lleno de vida por sus cuatro costados.
Pensemos que nuestra mirada surca los cielos  arrastrando nuestras mentes y desde lo alto vemos el mundo, nuestro mundo.
Ahí abajo están las montañas que rebosan de vegetación, los bosques llenos de árboles fuertes, sanos y altivos.
Los ríos fluyen llenos de vida hacia los océanos limpios y plagados por selvas marinas, los cielos despejados descubriendo las ciudades que forman parte del paisaje sin alterar el medio ambiente.
Detengámonos en una de esas ciudades, entremos en una de sus casas, pero no en una cualquiera, si no en una en especial, entremos pues y averigüemos.

La tele estaba encendida al fondo del comedor y se escuchaban las noticias:
Afortunadamente hoy tenemos muy, pero que muy buenas noticias, las Naciones Unidas se han reunido con carácter urgente y en solo cuatro horas de debate se han aprobado nuevas leyes para proteger la naturaleza y todas las especies en peligro.
También se han iniciado proyectos a nivel mundial para plantar millones de árboles, la limpieza de ríos y océanos y la puesta en marcha de energías alternativas y no contaminantes, y bla, bla, bla, bla...

                                  FIN